Desde un punto de vista científico, la depresión se puede entender a distintos niveles. En el post de hoy la voy a tratar desde una localización bastante elemental: la célula nerviosa y sus neurotransmisores. (Aún quedaría otra más elemental: el nivel genético y el epigenético.)
Ya no existen cuatro sabores. Ya son cinco: dulce, salado, amargo, ácido y umami. Sirve para detectar alimentos ricos en proteínas ya que es un aminoácido, el glutamato, el que estimula el receptor
Divúlgame