El aumento de las temperaturas durante los meses de verano lleva asociado el uso cada vez más extendido de los sistemas de climatización, en especial de las unidades de aire acondicionado, tanto en los hogares como en los edificios públicos, oficinas y automóviles. Si los componentes de los sistemas de aire acondicionado no cumplen unos requisitos mínimos de control e higiene, el ambiente húmedo y oscuro en el interior de estos sistemas se convierte en el entorno ideal para el crecimiento y propagación de hongos, bacterias y virus.
Ya sabemos que tipos de números hay muchos: primos, compuestos, pares, impares... y hasta hay números buenos y números malos. Por si no lo sabéis (y si ya lo sabéis, así lo recordáis), se llama número bueno al número 1 y a cualquier otro número que sea el producto de una cantidad par de números primos distintos; mientras que un número malo es todo aquél número que sea el producto de un número impar de primos distintos. Por ejemplo, es bueno, pero es malo. ¿Y el 12? Pues como resulta que no es ni bueno ni malo, sino todo lo contrario.
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