Parece que la disposición de las ramas de los árboles, relacionada con la serie de números descrita en el siglo XIII por el matemático italiano Leonardo de Pisa (también conocido como Fibonacci) no es causal, y permite maximizar el aprovechamiento de la energía solar. Es entonces, cuando viene a cuento la clase magistral del profesor Langdon en "El código da Vinci" de Dan Brown.
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