Liqian, una población al noroeste de China y a 300 kilómetros del Desierto del Gobi, cuenta entre sus habitantes con un nutrido grupo de personas que son altos, rubios, ojos azules y nariz grande. Pruebas realizadas han demostrado que poseen un 56% de ADN caucásico, y aunque no se descarta ni asegura ninguna hipótesis, las conclusiones apuntan a que estas personas podrían ser herederos genéticos de un grupo de legionarios romanos que, muy posiblemente, llegaros hasta China dos mil años antes.
Divúlgame
No hace falta acudir a los romanos. En china existió el lenguaje indoeuropeo más oriental conocido (el tocario: es.wikipedia.org/wiki/Tocarios), así que estos chinos de ojos azules tal vez puedan descender de aquellos indoeuropeos.
También existe la posibilidad de que desciendan de prisioneros o esclavos occidentales.
Y hasta de misioneros...