Científicos de la Universidad de Granada, en colaboración con otras instituciones europeas, investigan para que los robots puedan interactuar con humanos. Su objetivo es que sean capaces de predecir qué acción y movimiento concreto deben realizar en cada momento durante tareas de manipulación de objetos.
La idea de máquinas que crean máquinas siempre ha sido muy recurrente en la ciencia ficción. Hoy día, es una realidad. Pero, ¿algún día las máquinas podrán construirse y repararse a sí mismas? Parece que sí. Y no sólo las máquinas, sino también los materiales en sí.
Cuando ocurrió el desastre de Fukushima I muchos se preguntaron: ¿y dónde están los famosos robots japoneses? ¿por qué hay señores con casco intentando entrar donde debería haber un androide tipo manga arreglando eso pero ya? Pues bien: la DARPA, el I+D del ejercito norteamericano, acaba de anunciar hoy su ambicioso objetivo, un nuevo DARPA Robotics Challenge que pretende conseguir robots humanoides capaces de subirse y bajarse de coches, operar herramientas pesadas y manipular elementos industriales en entornos de desastre para 2014.
José Luis Salmerón, catedrático de Sistemas de la Información e Informática de Gestión de la Universidad Pablo de Olavide, ha diseñado un sistema de inteligencia artificial capaz de dotar a máquinas de emociones sintéticas. Este estudio, cuyos resultados aparecen publicados en la revista Applied Soft Computing, no sólo permitirá que robots puedan emular emociones sino que, además, éstos podrán anticiparse a las emociones humanas y adaptarse a ellas interactuando en consecuencia. Un...
Aunque para cualquiera de nosotros coger una taza de café de una mesa es fácil, pero que también lo haga un robot no es una tarea sencilla. Nuestro cerebelo controla este tipo de movimientos sin que seamos conscientes de ellos, pero programar unos movimientos con tal precisión y a tal velocidad, implica un gran esfuerzo.
El origen del altruismo y la cooperación en humanos y animales sociales ha sido un asunto complicado de explicar por parte de la teoría evolutiva. ¿Existen los genes altruistas? Ahora, el especialista en robótica Dario Floreano y el biólogo Laurent Keller arrojan luz sobre el asunto. Han usado robots muy simples para simular la evolución genética en cientos de generaciones y proporcionado pruebas de las implicaciones que tiene la selección sobre la aparición del altruismo cuando hay parentesco.
El KR16, un robot que suele usarse en montaje de automóviles, simulará la caligrafía medieval con pluma. Trabajará 24 horas para que la Biblia sea completada en abril de 2012, coincidiendo con la peregrinación a Tréveris. Se encuentra en Alemania, pero ya ejerció funciones bíblicas similares en Sevilla en 2008. El robot KR16, de fabricación alemana y probado en Sevilla, empezó esta semana con la tarea de escribir la Biblia, a pluma y en cuidada caligrafía medieval, ante la puerta de la catedral de Tréveris (oeste de Alemania).
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